En tiempos de verano es momento de comer helados. El aporte energético de los helados varía mucho, según sea su contenido en ingredientes grasos y azucarados. Pueden aportar desde 120 (los sin azúcar) hasta más de 300 calorías (algunos ‘helados crema’) cada 100 gramos, si bien lo más común es en torno a 215 calorías.
Los helados de agua, que carecen de grasa, y los ‘light’, de poca grasa y con edulcorantes no calóricos, apenas aportan calorías. El contenido en azúcares, entre el 15% y el 35% del producto es azúcar, es siempre abundante y la mayor parte de ellos se añade durante la elaboración. En los ‘helados crema’ y los ‘helados de leche’, al azúcar propio de la leche (lactosa) se suma el azúcar común (sacarosa) añadido, y otros, como el jarabe de glucosa y/o de fructosa, la glucosa o dextrosa.
El frío reduce la percepción de los sabores y produce un adormecimiento de las terminaciones gustativas de la lengua, motivo por el que se hace preciso añadir a los helados una cantidad de azúcar superior a la de otros postres dulces no congelados.
