Cómo prevenir la obesidad en niños
Durante los últimos tiempos en especial en los países desarrollados, la abundancia de productos con gran contenido calórico ha hecho que se produjera un cambio detectable de los hábitos alimenticios de la población. A esto debe añadirse la tendencia a desarrollar actividades que requieren de cada vez menos esfuerzo físico, y formas de recreación sedentarias. El sobrepeso en la infancia es una patología que reviste gravedad y ha aumentado notablemente. Es muy importante establecer que los hábitos de cualquier índole se instauran más fácilmente durante la niñez. Para ello es necesario que quienes estén relacionados en mayor o menor grado en el ámbito de los niños se involucren en forma apropiada.
Los expertos recomiendan que el niño deguste diferentes comidas, para que su dieta sea diversa y completa. El momento de comer es muy importante, y hay que promover la costumbre de sentarse a la mesa y compartir con otros ese momento, evitando por ejemplo que coma frente al televisor. Hay que tener en cuenta que por lo general los niños con obesidad provienen de padres obesos, como consecuencia de los hábitos alimentarios de la familia.
Algunos consejos saludables en la infancia:
- Promover una dieta variada y equilibrada
- Procurar que los cereales y legumbres representen la mayor proporción de los alimentos, para que el aporte de carbohidratos sea el adecuado
- Cuidar que los lípidos no superen el 30% de los nutrientes diarios
- Integrar proteínas vegetales y de origen animal
- Consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras
- Disminuir la ingesta de dulces y golosinas
- Moderar la sal
- Beber suficiente cantidad de agua
- Procurar que el desayuno sea lo más completo posible para aumentar el rendimiento escolar y prevenir la ingesta de alimentos poco apropiados a mitad de la mañana
La forma de comportamiento que el niño aprenda desde el núcleo familiar será de vital importancia, pero también hay que seguir con la estrategia de prevención en la escuela, donde pasa gran parte del día. En muchos centros educativos hay programas que involucran a todos los alumnos tengan obesidad o no, estimulando la actividad física recreativa y costumbres de alimentación sana. En los menús escolares se reduce el contenido graso y se aumenta la proporción de frutas y verduras. Si se logra que el niño adquiera estas conductas, ello resultará en una vida sana en todos los aspectos.
